Empieza el juicio por el travesticidio de Diana Sacayán

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Diana era una compañera militante y referente trans. En octubre de 2015 fue brutalmente asesinada en su casa del barrio de Flores, y aunque se cree que estuvieron involucradas más personas, sola una está en juicio: Gabriel David Marino de 25 años. El delito que se le imputa es el de “homicidio triplemente agravado por haber sido ejecutado mediando violencia de género por odio a la identidad de género y con alevosía y robo”.
Según las pruebas recogidas en la etapa de instrucción, el homicidio estuvo motivado “por su condición de mujer trans y por su calidad de miembro del equipo del Programa de Diversidad Sexual de Inadi, impulsora de la lucha por los derechos de las personas trans, líder de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays y Bisexuales (ILGA) y dirigente del Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (MAL)”.
Marino, acusado por el asesinato, reconoció que había mantenía relaciones sexuales con Sacayán, a quien había conocido en el marco de un tratamiento por adicciones, pero negó haberla matado. Según su versión de los hechos, cuando llegó al departamento de Diana la habría encontrado discutiendo con otro hombre, tras lo cual ella habría sacado un cuchillo, que le fue arrebatado por esa otra persona que la apuñaló.
El fiscal, Ariel Yapur, intentará que se instale la figura de “travesticidio”, en el primer juicio que se realiza en la Capital Federal por el asesinato de una persona trans. Los fiscales explicaron que el femicidio (figura que se desprende del inciso 11 del artículo 80) debe analizarse en base a la identidad de género, y por lo tanto incluir a las personas travestis, transexuales y trangénero con identidad femenina.
Diana tenía 40 años y su cuerpo fue hallado dos días después de su asesinato, con 27 lesiones, 13 de ellas producidas por arma blanca.
Además había sido amordazada, atada de pies y manos, golpeada, con puños y objetos contundentes y hasta pateada.
Los fiscales remarcaron que en la indagatoria del acusado se evidenciaron “prejuicios que albergaba hacia las personas travestis y homosexuales”. En nuestro país las personas con identidades trans tienen un promedio de vida de 36 años, mientras que el promedio de una persona cis es de 76. Este es uno de los motivos por los cuales resulta trascendental tipificar los delitos de “travesticidio/transfemicidio”, y visibilizar la particular violencia que sufren las travestis y mujeres trans.
Distintas organizaciones convocaban hoy a las 8 en tribunales a la espera del comienzo del juicio.

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