Macrismo y literatura

 

oes

Los tres chanchitos le están por abrir la puerta al lobo en la Facultad de Ciencias Sociales. La directora del Gino Germani, Carolina Mera, el titular de la carrera de Sociología, Hugo Lewin, y la presidenta del centro de estudiantes, Ayelén Petracca, planean sentarse a la mesa con el radicalismo universitario, enquistado en el Rectorado de la UBA pero ramificado por la Capital Federal con Martín Lousteau y expandido a nivel nacional con exponentes en la administración jujeña, si ganan las elecciones de la semana próxima en esa casa de estudios.

Por Agustina Durruti y Shirley Moseley

Un espectro recorre la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.  Sin embargo, el fantasma que deambula por los pasillos del edificio de Santiago del Estero 1029 no es el de una izquierda que asustaría a cierto status quo del Rectorado sino el de Cambiemos, que enciende todas las alarmas en la última unidad académica que no sucumbió al despliegue de los radicales reciclados de Franja Morada.

Como se quebró la alianza que gobernaba esa institución, más conocida por el posporno que por los valiosos aportes investigativos de sus profesores y graduados, las elecciones de la semana próxima se tornaron cruciales. El actual decano, Glenn Postolski, va por su revalidación al frente del espacio de la Lista 10 – Construyendo Sociales, mientras que la titular del Instituto Gino Germani, Carolina Mera Figueroa, encabeza el sello Sociales por Venir, acompañada por la vicedecana de la gestión vigente, Patricia Funes, y una ristra de referentes radicales que va desde el mediático politólogo Luis Tonelli hasta la vocera del gobernador jujeño Gerardo Morales, Paula Atlante, y el secretario de Hacienda de la UBA, Emiliano Yacobitti.

La disputa quedaría encerrada entre las cuatro paredes si no fuera porque se entremezclan los intereses de la vieja UCR y los bamboleos de un kirchnerismo más presto para el desparramo que para la orgánica. Así, el candidato que encabeza la tira de Diputados por Unidad Porteña, Daniel Filmus, apoya a Mera Figueroa por considerarla “amiga”, traccionando el apoyo de celebrities como el politólogo Hernán Brienza. Por su parte, el presidente del bloque de legisladores kirchneristas y ex ministro de Trabajo, Carlos Tomada, al igual que el ex titular de Economía y actual edil en el Congreso, Axel Kicillof, apuestan a un nuevo mandato de Postolski.

La ex subsecretaria de Políticas Universitarias, referente de la agrupación conducida por Máximo Kirchner y candidata provincial por Unidad Ciudadana, Laura Alonso, coordinó una reunión de los candidatos de la Lista 10 en el Instituto Patria. “Esto no es una interna entre kirchneristas”, aseguran desde el entorno de Postolski. “Carolina siempre fue peronista y nadie puede decirnos que no somos kirchneristas”, contestan desde el otro rincón.

La situación, como es habitual, resulta más compleja. Lo cierto es que lo que se discute no es la identidad o la filiación partidaria de los que pugnan por el decanato sino la procedencia y los compromisos previos de quienes integran las listas: de un lado, están los que pelearon siempre contra la Franja Morada y, del otro, los que la manejaron siempre y ahora mueven los hilos de la UBA.

En ese sentido, un profesor con muchos años dentro del sistema universitario argentino deslizó que, en conversaciones personales con Mera Figueroa, llegó a decirle: “¿Vos pensás que los radicales se van a conformar con dos secretarías?”. Ante el gesto de suficiencia de su interlocutora, el prestigioso docente le habría graficado el futuro metafóricamente: “te van a c… todo el tiempo”.

Caperucita

Los profesores y graduados que mentaron Sociales por Venir niegan el peso de los radicales en su proyecto político. Pero la incidencia de esos cuadros parece incontrolable y con capacidad para desbordar la contención de la aspirante a decana y su tropa.

Sin ir más lejos, el afamado Tonelli, ex director de Ciencia Política y activo convocante por redes sociales a votar por la lista de Mera Figueroa, realizó recomendaciones por Twitter a Mauricio Macri el 7 de diciembre del año pasado, cuando dijo que así como Margaret Tatcher planteó ante la reunificación alemana que le gustaba tanto el pueblo teutón que quería “2 Alemanias”, el jefe de Estado debería decir que le gustan “2 o 3 peronismos”.

La frase acusa innegable lejanía en un país que, en menos de dos años, devaluó brutalmente, reprimió a mansalva a los trabajadores que protestaron, encarceló opositores ilegalmente y trascendió a nivel global por desaparición forzada de personas con el caso Santiago Maldonado. Pero Tonelli es tan prolífico como la Casa Rosada en sus consideraciones políticas y, en una entrevista concedida a Canal 26 luego de la cacería policial sobre los obreros de Pepsico, sostuvo que “los heridos más graves fueron policías”.

WhatsApp Image 2017-09-07 at 15.04.41 (1)
Luis Tonelli

Lo más alarmante para los partidarios de “Construyendo Sociales” es que las joyitas de Cambiemos no se detienen en el eximio politólogo. Desde esa trinchera, señalan la figura de Paula Atlante, vocera del bloque radical en el Senado hasta que el gobernador Gerardo Morales la contrató como Secretaria de Comunicación en Jujuy. “Mera reclama la libertad de Milagro Sala pero lleva en su lista de graduados para la junta de Comunicación a personas como Atlante, que trabaja para los carceleros y perseguidores de la Tupac Amaru”, arremete un militante de Nexo, agrupación que nuclea a docentes y egresados de la carrera de Ciencias de la Comunicación Social.

milagro sala
Carolina Mera Figueroa en su pagina de Facebook

Como respuesta, Sociales por Venir elige el enojo. “Basta de decirnos ‘Cambiemos’ o Pro o neoliberales”, bramó la vicedecana Funes a través de su cuenta de Facebook, ofendida por la caracterización que hacen de su espacio los contrincantes que cosechó al emigrar.

Eppure… las perlitas del collar abundan. Tal es el caso de Jorge Mayer, ex director de Ciencia Política y candidato en la misma lista que Mera Figueroa. Acaballado en el éxtasis, Mayer llegó a sugerir que la ex presidenta Cristina Fernández terminaría su mandato yéndose en “escoba”, remitiendo a la imagen de una bruja. Más gravosas para los argentinos tal vez sean sus salutaciones en Twitter cuando Macri fusiló con un decreto la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. “¿Dónde se celebra el fin de la ley de medios? #ChauAfca (sic)”, descerrajó Mayer el 30 de diciembre de 2015 a las 11:08.

Yacobitti, en tanto, se frota las manos. Su lugarteniente en la Facultad, el eterno estudiante de Ciencia Política y referente de la UES, Cristian Bay, lleva y trae data constantemente. Sus detractores, de hecho, atribuyen a su influencia la fatídica resolución por 172500 pesos dirigidos al bolsillo de Petracca, la copresidenta del centro de estudiantes. El papel de la discordia, que culminó con la ruptura de La Cámpora con la UES y derivó en la alianza de la agrupación kirchnerista con La Mella, lleva la firma del secretario de Hacienda, Yacobitti, y el mismísimo rector de la UBA, Alberto Barbieri.

FB_IMG_1504480707829
Ayelén Petracca y Carolina Mera Figueroa

Desde que estalló ese escándalo, los militantes de la UES pasan por los cursos tratando de explicar que con ese dinero Petracca compró computadoras para todos y todas y que tuvieron que recurrir al Rectorado porque el Decanato no los escuchaba. Como sea, arguyen en La Cámpora, Yacobitti les dio más que lo que le dio a nadie jamás en Sociales y la sospecha cunde inevitablemente entre los estudiantes.

Las estimaciones arrojan un virtual empate y definición por penales en las elecciones. Por eso, unos hablan con discursos más licuados para contener expresiones políticas que no espanten a los militantes de Cambiemos y otros apelan a narraciones populares como la de Caperucita, señalando los colmillos de Yacobitti. Las urnas dirán si el lobo estaba suelto y el cordero atado.

Ratones paranoicos

Toda campaña electoral se plaga de especulaciones. Más todavía, cuando el escrutinio amaga con transformarse en una tarea peliaguda, entre las PASO y las generales de octubre.

En ese contexto, la secretaria académica de la UBA, Cati Nosiglia –eterna derrotada en su Facultad, Filosofía y Letras-, pidió la impugnación de cientos de graduados del padrón de Ciencias de la Comunicación bajo la excusa de que eran truchos. Resultó ser que se trataba, incluso, de profesores emblemáticos que se graduaron en otras casas de estudio pero renunciaron a su “ciudadanía de origen” para votar en Sociales. Tamaño interés sólo se explica si se reconoce que ese claustro define la contienda.

La jugada de Nosiglia derivó en una discusión acalorada en la junta electoral de la Facultad, a la que Sociales por Venir acudió con una patota y un escribano, según Construyendo Sociales. “Graduados truchos”, acuñó por redes sociales el subsecretario de Investigación y seguidor de Mera Figueroa, Nicolás Dallorso. Aunque se ligó una andanada de críticas de los que se sintieron atacados, docentes como Esteban Ierardo, uno de los héroes de la cátedra que legara Nicolás Casullo, terminaron proscriptos.

La junta electoral, integrada en partes proporcionales por los dos proyectos que cinchan, laudó por unanimidad negando que se preparara fraude alguno, amén de que se prohibió votar a 35 docentes afines a Postolski.

Los nervios no se detuvieron ahí. En ocasión de una actividad que Tomada compartiría en un aula de la Facultad con los representantes de los centros de estudios y el propio decano, un emisario de la carrera Relaciones del Trabajo llamó por teléfono al legislador para pedirle explicaciones. “Voy a título personal porque creo que Postolski debe continuar”, respondió el abogado que ocupó la poltrona principal de la cartera laboral durante los gobiernos kirchneristas. La voz que lo inquiría ensayó una especie de reclamo para comprometerlo a otra tenida, vinculada a Mera Figueroa, pero la propuesta no prosperó y se cortó la comunicación.

Unos días más tarde, un periodista refirió a este sitio el estado de shock en que había dejado a la propia directora del Germani y todo su entorno el hecho de que CFK compartiera la entrevista conjunta que concedieron al diario Tiempo Argentino Postolski, el psicoanalista Jorge Alemán y el sociólogo Daniel Rosso. “Cristina se metió en la interna”, era el mensaje que se mandaban por WhatsApp o cruzaban por mail y teléfono.

La desesperación y el desconcierto suelen explicarse por la inseguridad sobre el lugar o la identidad propios. Sociales por Venir promueve “un cambio contra el desencanto” y por “el entusiasmo”. La Lista 10 llama a sus votantes bajo el eslogan “No cambiemos, sigamos Construyendo Sociales”. Alea jacta est.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s