¿Gremialistas o docentes? El lenguaje al servicio de las ideologías.

El gobierno es un alumno aplicado, sigue a la perfección las políticas neoliberales ideadas y programadas por los grandes grupos de poder. En su momento, las políticas de Menem no hubieran sido posibles sin los años previos, caracterizados por la proscripción, el miedo, la persecución política y la desaparición de personas. Todos esos años sirvieron para instalar las ideas básicas que permitirían el desarrollo de una agenda neoliberal sin oposiciones: la política es mala, los políticos son peores; los manifestantes son violentos que alteran el orden; los pobres son vagos.

17862458_10154226857497330_8333197602443494016_n

Esta última premisa es central, y gracias a ella las otras toman sentido. Si se acepta que el pobre es pobre porque quiere, no hay nada que hacer para cambiarlo, y se anula el sentido de la lucha. Ya no se trata de hacer reclamos justos por los derechos constitucionales, sino de alterar el orden en pos de vagos que viven mal porque así lo eligen.

El gobierno de Mauricio Macri (y de Carrió, y de Massa, y de Alfonsín…) entendió de entrada sus objetivos y las dificultades que debía afrontar. Al venir de años de lucha y organización política, se apresuró para lograr en sus primeros meses la destrucción de la matriz productiva nacional y la organización de base. Y de la mano de esto instaló a nivel comunicacional el discurso que tantos años les llevó a otros: que la política es mala, y los políticos son peores. Es así que sus discursos carecen de contenido ideológico claro y explícito, sus defensas son vagas (“no sé”, “desconozco”, “no estoy en tema”), las manifestaciones en su favor siempre son “espontáneas” e “independientes”, y sus opositores son “fanáticos” llevados por la política. Y es viendo esto que caracterizar a los docentes reprimidos como “gremialistas” cobra sentido: no sólo para evitar decir que el Gobierno atacó por la fuerza a docentes, sino que además busca legitimar su acción, reforzando la idea instalada de que el gremialismo es algo que debe evitarse y combatirse en pos de la gobernalidad.

17862468_10154226865202330_3547058268563991806_n

Sin las “ventajas” con que corrió el Menemismo, el gobierno actual tiene todos sus misiles apuntados a instalar en menor tiempo el mismo concepto: el adversario no es el Estado, sino aquel que lucha contra las desigualdades del sistema. El velo discursivo que encubre las luchas sociales y los reclamos de los derechos constitucionales como manifestaciones violentas, partidarias y minoritarias, es una de las grandes victorias de este gobierno. Y correrlo, uno de los grandes desafíos de la oposición.

17862514_10154226857297330_1232353027011728897_n

Fotos: Nacho Yuchark

Fotos: Estanislao Santos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s